Formentera fue durante mucho tiempo el lugar de cría de una raza de cerdo autóctono conocido como el porc negre. Esta variedad de cerdo fue el sustento de centenares de familias isleñas durante muchísimos años hasta que, en 1972, se introdujo el cerdo blanco en Formentera.

La raza de cerdo blanco sustituyó al porc negre por su rapidez de engorde y su mayor tamaño, hasta el punto de que tan solo una familia mantuvo la cría de la raza autóctona.

Sin embargo, en 2008 se constituyó la Associació de Criadors del Porc Negre de Formentera i Eivissa, que cuenta con 10 socios en Formentera y 5 en Ibiza. Esta asociación se encarga de la cría y recuperación del porc negre, así como de llevar el control de todos los cerdos de esta especie que se crían en ambas islas.

Su carne, aseguran que es de un sabor intenso y con una grasa similar al cerdo de pata negra. Sin embargo, el porc negre aún no se comercializa hasta que su cría y ejemplares vuelvan a estabilizarse al 100%.