La isla de Formentera y, especialmente, el Parque Natural de Ses Salines, es una zona de transición de aves migratorias visitada cada año por miles de ejemplares. Un lugar tranquilo y lleno de vida en el que las aves descansan en su trayecto entre el norte de Europa y África. Un lugar ideal para los amantes del avistamiento de aves que se desplazan hasta la isla año tras año para capturar con sus prismáticos aquellas especies que aún jamás habían divisado.

Según la empresa Posidonia S. A., la empresa que extrae y comercializa sal de Formentera, la diversidad de aves que pasan o anidan en Formentera ha aumentado significativamente en los últimos años. Según un estudio realizado, 48 especies de aves migratorias y 28 de residentes conviven cada año en las salinas de la isla.

La recuperación del laboreo de las salinas de Formentera por parte de esta empresa con sede en Bélgica, ha coincidido con el aumento de la presencia y la diversidad de aves que han elegido la isla como zona de descanso en su ruta migratoria.

Una gran noticia, sin duda, para la propia diversidad de la isla y para todos aquellos amantes de las aves que encuentran un motivo más para acercarse a Formentera a realizar su hobby preferido.