La playa de Ses Canyes se caracteriza por ser pequeña y tranquila, además de estar envuelta de acantilados altos, rocosos y ausentes de vegetación. Si no te lo quieres perder, tendrás que coger un coche de alquiler en Formentera, ¡seguro que te gustará!

Para empezar, la playa de Ses Canyes se encuentra a dos kilómetros de Sant Ferran de Ses Roques, al norte de la costa de Formentera, Cala en Baster y Platja de Tramuntana. El acceso es bastante fácil, que con un coche de alquiler podrás llegar a ella por una carretera que hace que llegues hasta la misma playa. A pesar de su fácil acceso y estar en un entorno muy natural, es una playa que recibe pocos bañistas, razón por la que está permitido practicar nudismo.

Ses Canyes está dentro de la gran ensenada longitudinal de Tramuntana, cerrada por las puntas Prima y de Sa Creu. Y cuenta con el servicio de socorrismo, por lo que es obligatorio seguir las instrucciones de los mismos. En el caso de que la playa no disponga de vigilancia o el servicio no se encuentre operativo, los bañistas deben ser prudentes y disfrutar de la playa evitando correr riesgos innecesarios.

La playa cuenta con una longitud de 85 metros y 12 metros de ancho, con un acceso para peatones, barcos y vehículos. En cuanto a las condiciones marinas y subacuáticas de la rada de Tramuntana, son óptimas para el fondeo de embarcaciones. La bahía se encuentra expuesta a vientos de componente noroeste-norte-noreste-este. La población que se encuentra más cercana a la playa es Sant Ferran de Ses Roques y posee la iglesia más moderna de la isla. Se diferencia del resto de templos de las Pitiusas por poseer planta de cruz latina de dos tramos, crucero y cabecera recta. Su fachada está sin encalar y rematada por una espadaña.

Como decíamos, al principio del post, es un sitio perfecto para desconectar y relajarse gracias a su nivel bajo de visitas que  no dispone de chiringuitos ni restaurantes, por lo que te aconsejamos llevar una botella de agua bien fría.

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